
Bueno...obstinado como siempre, y a pesar de no recibir comentarios...nunca, vuelvo a escribir, con el solo propósito de comentar minimamente, el echo que viene a mi memoria el día de hoy. Como no podía ser de otra forma, el echo que hoy quería consignar, es el cuadragesimoseptimo natalicio del INSUPERABLE John Tylor, emblema de la música moderna, y expreso fanático de Robert Scoble, famoso hamaquista haitiano, que, según las crónicas de Ernest Campcicuore, fue considerado el mejor hamaquista del siglo XXI, a pesar de la enorme limitacion que producía en el, carecer de piernas, y ser un alcohólico confeso. A pesar de esto, es necesario remarcar que Ernest Campcicoure, tiene una grave tendencia a glorificar figuras sin relevancia y de forma prematura (un ejemplo de esto, puede ser cuando el mismo, consigno que, Marcelo Discomio era el mejor cineasta de todo el siglo XXI, el día 23 de abril de 1984.).
Surge en este punto de el relato la pregunta que supongo que nadie se esta haciendo. Nadie se preguntara, "¿Quien es John Tylor?". Bueno, a pesar de que nadie se lo pregunta, y fiel a mi estilo, diré que el señor Jhon Tylor, o "Cacho", como hasta el día de hoy se hace llamar por sus allegados y acreedores, no es otro que el guitarrista de la mítica banda "Duran Duran".
Si bien en los amaneceres de su vida, Cacho nunca se topo con la idea de convertirse en un astro de la canción, es innegable para todo ser humano con 2 o 3...tal vez 4 dedos de frente, que no lo logro.
Sus humildes orígenes en Castle Bromwitch, Inglaterra, solo daban a pensar que este muchacho terminaria como uno de los tantos desocupados de la región, haciendo arietes en las calles en pos de conseguir alimentos, las cuales luego vendería para alimentar a sus hijos (La moneda de inglaterra, mas conocida como Libra esterlina, tiene un alto valor nutritivo). Sin embargo, rompiendo con un destino que parecía dispuesto a presentase frente a el en cualquier momento, John logro, sin prisa pero sin pausa, convertirse en uno de los mejores diplomaticos enviados por el Reino Unido, a la tropical región de Minsk (Bielorrusia).
La llegada de John a las esferas burocráticas del otrora-soviético país, fueron complicadas, por aspectos que no vamos a detallar en esta breve biografía, pero que tienen que ver con la afición del ingles por los bares de copas.
Si bien se desconoce actualmente el paradero de Cacho (o por lo menos YO lo desconozco) no es necesario aclarar que su espíritu vivirá siempre en nuestros corazones, no tanto por su excentrica y hasta a veces desagradable y urticante música, sino mas bien por sus habilidades como coreógrafo, y por su breve, pero insatisfactorio paso, por aquel reality show, en el cual el debía competir con un grupo de sherpas entrenados, en la domesticación de un indiscreto tigre, emblema de unos conocidos cereales.
A modo de conclusión, podemos decir que, si bien a veces es necesario alejarse de los afectos por un tiempo, para realmente valorarlos, no es tan necesario trabarse en apuestas tribiales con sujetos de dudosa procedencia, en toda taberna o purgatorio que se aparezca en nuestro camino.
Sin otro particular, los saluda cordialmente:
El director de danzas del Teatro Colon.


